Pensé en mis papás.
Pensé en mi hermana.
Pensé en mi gata.
Pensé en mis amigas.
Pensé en mis abuelos.
Pensé en mi madrina.
Pensé en él, y en lo que podría haber sido.
Y sí, pensé en... no, no sé cómo llamarte hoy.
Pero también pensé en vos.
Todo eso pasó en una milésima de segundo.
Cuando me encontré frente a frente con el horror,
No pude hacer otra cosa más que pensar.
Y mirarlo directo a los ojos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario